Cinco películas clásicas que debes ver antes de morir

Autor: Alejandro Morala
Tiempo de lectura: 7 min.
Categorías: Curiosidades / Espectador





Es imposible no tener alguna lista mental de las mejores películas de la historia. Ni siquiera es preciso tenerlas ordenadas ni limitadas a un top concreto: Top 10, Top 5, Top 3… Pero es seguro que si nos preguntan, más de un título nos viene a la mente, ¿verdad?

Quizá sea cuestión de cultura general, de influencia artística o de relevancia histórica. ¡Quién sabe! No obstante, aquí os dejamos una lista de 5 películas clásicas que debes ver antes de morir, y qué difícilmente no aparecerán en los rankings profesionales. Sabemos que a menudo cuesta dedicar tiempo a los clásicos (¡hay tanto que ver!), pero os recomendamos que al menos saquéis un rato para estos cinco títulos imprescindibles que todo amante del cine debe conocer.

(Los títulos no están ordenados de mejor a peor.)

Amanecer (1927) de W.F.Murnau

Fuente: Flickr

Nos encontramos antes la historia de amor definitiva. “Amanecer” (cuyo título original es: Sunrise: A Song of Two Humans) nos narra una de las historias más bellas jamás contadas en cine. Un granjero (George O’Brien) y su esposa (Janet Gaynor) llevan una vida sencilla y apacible en el campo. No obstante, la irrupción de una tercera mujer proveniente de la ciudad (Margaret Livingston), acabará por irrumpir en el amor de la pareja, tratando de hacer desaparecer a la esposa y quedarse con el marido.

El director de la cinta, W.F.Murnau, es conocido por ser máximo exponente del llamado expresionismo alemán. Un cine plagado de sombras y claroscuros, siluetas, ángulos acentuados de gran expresividad… Un cine mudo donde las imágenes parecen reír, llorar y gritar. ¡Pura intensidad visual!

Con una fotografía deslumbrante de Charles Rosher y Karl Struss, un dominio de la narrativa visual insuperable y una escenografía esplendorosa, “Amanecer” puede considerarse un auténtico poema en imágenes (o una canción: A Song of Two Humans). Siendo la primera experiencia de Murnau en Hollywood, la película consiguió 3 premios óscar, incluyendo el de Mejor película por calidad artística (considerado el más importante de la época).

Desde la intriga criminal, el contraste campo-ciudad, la revolución industrial, pasando por el amor, el perdón y la reconciliación… “Amanecer” es tan efectiva porque trata temas eternos que nos llegan directos al corazón, y florecen rápidamente. Quizás esa sea la magia del cine: mostrar vida en imágenes; y en sus 94 minutos de duración, “Amanecer” es cine en estado puro.

 

Casablanca (1942) de Michael Curtiz

Fuente: Flickr
Fuente: Flickr

Una película destinada a hacer historia, grabada a fuego en la historia del cine y que, muy posiblemente, conoceréis. “Casablanca” tiene esencia del cine clásico de Hollywood. Su guion está perfectamente construido: unos personajes entrañables (un Humphrey Bogart más melancólico que nunca), una historia de amor inolvidable, diálogos inteligentes, suspense… ¡Roza la perfección!

El film nos sitúa en la ciudad de Casablanca (Marruecos) a principios de los años 40. En plena Segunda Guerra mundial y con el nazismo como amenaza latente en Europa, mucho exiliados se refugian en el “Rick’s café” perseguidos por agentes de la Gestapo. Rick Blaine (Humphrey Bogart) es el dueño del local, un hombre melancólico y cínico, expatriado de los EEUU, a quien acude Victor Laszlo (Paul Henreid), un líder de la resistencia checa en busca de ayuda para viajar a los EEUU. No obstante, Laszlo está casado con Ilsa Bund (Ingrid Bergman), antigua amante de Rick, lo cual despertará emociones del pasado y complicará la necesitada huída del héroe checo.

Ganadora de tres premios Óscar, incluyendo película, director y guión adaptado, la película es un trabajo implecable a múltiples niveles: fotografía, guion, interpretación, dirección… “Casablanca” merece más de un visionado, pues se parece al vino: ¡mejora con los años!

Frases inolvidables componen el film. Desde su “tócala otra vez, Sam” a la memorable cita final “Louis, creo que este es el principio de una hermosa amistad“, es innegable que “Casablanca” ha envejecido magistralmente entre nosotros. La historia de amor entre Rick e Ilsud (romántica a más no poder) nos lleva a una secuencia final de una carga emocional inmensa. “Siempre nos quedará París“, se dirán los enamorados finalmente.

Nosotros lo tenemos claro: ¡siempre nos quedará Casablanca!

 

Ciudadano Kane (1941) de Orson Welles

Fuente: Flickr
Fuente: Flickr

¡Abran paso a Ciudadano Kane! Una lección magistral de cine donde el polifacético Orson Welles demostró que ser novato no significa ser aprendiz. Siendo su primera película, Welles innovó la realización cinematográfica en diferentes aspectos: ángulos nunca vistos, imágenes con varios términos de acción, segmentación narrativa del guion, saltos temporales, juegos sonoros… ¡y todo funciona a la perfección!

El film nos narra la historia del magnate Charles Foster Kane, una poderosa personalidad estadounidense dueña de cadenas de periódicos, red de emisoras, sindicatos e incluso un majestuoso castillo. Antes de morir, pronuncia la palabra “Rosebud”, cuyo significado es desconocido para la opinión pública. El misterio desencadenará una minuciosa investigación periodística por la vida de Kane, que recorrerá desde sus orígenes hasta la construcción de su imperio.

La prestigiosa revista británica Sight and Sound, ha situado durante las últimas décadas a “Ciudadano Kane” como la mejor película de la historia. Sin voluntad de hacer consideraciones tan absolutas, no es de extrañar que el film de Welles haya pasado a la historia con tanta rotundidad. Su éxito no se pierde solo en la técnica, de por sí fascinante, sino también en su historia: una crónica de la tragedia y la ambición. Increíblemente, ¡solo se llevó un premio Óscar al mejor guion!

Pasan los años y “Ciudadano Kane” sigue deslumbrando como la primera vez. Los pioneros siempre serán pioneros y al jovencito Orson Welles de solo 25 años, le debemos haber construido este esplendoroso monumento cinematográfico. Al final, el misterio de la palabra “rosebud” se vuelve casi indiferente… ¡El verdadero misterio es que aún no hayas visto la película!

Metrópolis (1927) de Fritz Lang

Fuente: Wikimedia Commons
Fuente: Wikimedia Commons

Su nombre nos anticipa la inmensidad del film: enorme como una metrópolis. La película del director Fritz Lang, también exponente del expresionismo alemán, supuso una producción descomunal de la UFA (Universum Film AG), que no se vio rentabilizada en taquilla. No obstante, ¡cuánto hemos de agradecer tal apuesta! Un historia del cine sin “Metrópolis”, sería tan injusta como incompleta.

Ambientada en los años 2000, el film nos muestra una distopía futurista donde la sociedad se divide en dos clases: los ricos, quienes viven plácidamente dominando la ciudad y los medios de producción, y los pobres, inmersos en una realidad industrial inhumana, donde trabajan explotados. Freder (Alfred Abel), hijo del principal magnate de la ciudad, se enamora de una joven de origen humilde y perteneciente a las clases bajas: María (Brigitte Helm), muchacha de gran corazón. Su amor hará descubrir a Freder las condiciones infrahumanas de los trabajadores, alertando así a su padre del peligro que ello conlleva: una posible rebelión.

Testimoniando el frenético desarrollo industrial, “Metrópolis” es una carta de denuncia hacia la mecanización social, y una llamada a la reconciliación humana entre ricos y pobres. No obstante, pese a su marcado carácter social, la grandeza del film reside en su portento técnico. Unos decorados grandiosos, una dirección artística muy cuidada y una inmensa fotografía expresionista, hacen del film una superproducción minuciosa y técnicamente perfecta. ¡153 minutos que dejan con la boca abierta!

Por otro lado, la película ha supuesto una referencia indiscutible para el cine de ciencia ficción. Su trama futurista, sus tétricos escenarios industriales y sus conseguidos efectos especiales (con creaciones robóticas que nos recuerdan al Frankenstein de Mary Shelley), fascinan nuestra mirada. Una propuesta llena de ingenio e imaginación, que vuelve a demostrarnos que una imagen vale más que mil palabras.

Palabras aparte, lo que es seguro es que “Metrópolis” vale más que mil películas.

Tiempos modernos (1936) de Charles Chaplin

Fuente: Wikipedia

Charles Chaplin ha creado uno de los personajes más entrañables de la historia del cine. La sencillez y simpatía que despierta su personaje principal: Charlot, aún con el paso de los años, nos demuestra que su cine dejó una huella imborrable en la historia. “Tiempos modernos” es uno de sus títulos más célebres, donde Chaplin despliega (como en la mayoría de sus películas) un arsenal de secuencias memorables que nos hacen reír y llorar a partes iguales.

La película nos habla de los riesgos de un sistema de producción excesivamente deshumanizado. Así, nos muestra la historia de un obrero metalúrgico que pierde la razón por el frenético ritmo al que le somete su fábrica. A partir de entonces, nuestro protagonista experimentará todo tipo de peripecias, desde su involuntaria participación en una manifestación obrera como en un motín en la cárcel. No obstante, en su descontrolado camino, encontrará también el amor por una joven huérfana que conoce en la calle.

Repleta de secuencias inolvidables (pensemos, por ejemplo, en la mítica escena de Chaplin atrapado entre los enormes engranajes de una fábrica), el film no se pierde en simples sketches. Su grandeza reside en tratar temas humanos tan esenciales como el amor, la pobreza, la solidaridad… enlazándolos en una historia tan crítica como cómica. Un cine hecho para todos los públicos que nos emociona hoy, mañana y siempre.

La hermosa banda sonora, la sátira social de sus secuencias, la gracia y simpatía que despierta Chaplin, la fluidez de sus imágenes… componen un film inmortal. Una época donde el auge indutrial avanzaba a pasos agigantados, la historia necesitaba de genios como Chaplin para dar testimonio. No obstante, ¿alguien puede negar que nuestra realidad, sea cual sea, no se ve en parte reflejada en “Tiempos modernos”? Un filme clásico que siempreresulta actual… ¡Un clásico indiscutible que tienes que ver!

¡Hasta aquí nuestro Top! Estas han sido nuestras 5 películas clásicas que debes ver antes de morir, lo más seguro es que ya hubiérais oído hablar de ellas. No obstante, antes de despedirnos, decidnos: ¿conocéis alguna película clásica más que os resulte imprescindible? ¿Qué historias crees que nos emocionarían hoy tanto como hace 50 años? ¡Os leemos!

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