Última actualización: 19/02/2024 07:23 (hora España peninsular)

Hoy os traemos una pequeña joya que hemos encontrado por internet. Se trata del largometraje ecuatoriano del año 1999 «Ratas Ratones Rateros» del realizador Sebastián Cordero; una película que ha sido publicada recientemente en internet por el propio director.

El cine nos ofrece vistazos a realidades que trascienden nuestra cotidianidad, a mundos que van más allá de lo que creemos posible. Sin embargo, estas realidades no siempre son escenarios fantásticos, sino que pueden llevarnos a realidades que, en realidad, preferimos ignorar.

Este es el drama de Ratas, Ratones, Rateros, película ecuatoriana dirigida por Sebastián Cordero. Un filme que ofrece una mirada pura y dura a la realidad de una generación que se vio atraída por la violencia, y a los pequeños conflictos y tragedias que componen el día a día de una sociedad de personas invisibles.

Mediante una presentación naturalista excepcionalmente bien lograda, y gracias a unas interpretaciones de la más alta calidad, Ratas, Ratones, Rateros es, con facilidad, una de las películas latinoamericanas más brillantes de la historia del cine.

Sinopsis

Ratas Ratones Rateros

La historia de Ratas, Ratones, Rateros se centra en la caótica relación familiar de los primos Ángel y Salvador. Pertenecientes a la clase más humilde de la juventud ecuatoriana, ambos personajes se esfuerzan por adaptarse a un mundo carente de oportunidades reales para personas como ellos, viéndose resignados a vivir una vida de crimen y violencia en la que ningún acto queda impune.

Salvador, un muchacho problemático que vive solo con su padre y su convaleciente abuela, se alegra al saber que su primo, Ángel, ha salido de prisión. Desafortunadamente, la prisión ha hecho poco por rehabilitar a Ángel, quien ahora debe pagar una considerable deuda a una usurera – una deuda que, gracias a su propensión a la violencia, ahora solo puede pagar con sangre.

Con un precio puesto sobre su cabeza, Ángel involucra al joven Salvador en su desenfrenada vida, llevándolo a cometer actos cada vez más destructivos, poniendo a prueba la fibra moral de Salvador en cada paso de su criminal viaje.

Al final, la vida de Salvador y de Ángel nunca volverán a ser las mimas. Esta es una de esas películas en las que la historia concluye de una manera tan fugaz y repentina como empieza y, así como en la vida real, no todos los personajes tienen el final que se merecen.

Así como todas las grandes películas de autor, Ratas, Ratones, Rateros cuenta con un guion original escrito por su director, Sebastián Cordero. Si bien la temática de la cinta es algo que ya estamos habituados a ver en el cine latinoamericano, Cordero hace un excepcional uso del manejo del tono y de los diálogos para dotar a su película de un tono ameno que ayuda a que la descomunal violencia y la tragedia de algunos personajes sea más llevadera para el espectador.

Más allá de ser tan solo otro drama criminal, Ratas, Ratones, Rateros aliviana algunos momentos de tensión con una sorprendentemente bien manejada dosis de humor. El resultado es una película que, a momentos, nos hace recordar el estilo de Quentin Tarantino – como si Pulp Fiction se hubiera rodado en Quito.

La trama progresa de manera fluida y ordenada. Ninguna escena se siente realmente fuera de lugar: hasta los momentos más pequeños de intimidad cumplen algún tipo de función en el argumento, ya sea para darle más profundidad a los personajes, o incluso para hacer que el mundo de la película se sienta aún más vivo.

Algo que es importante resaltar, y que a muchos puede tomar por sorpresa, es el final tan repentino de la película. Si bien este corte tan brusco puede sentar como un balde de agua fría. Tras la inesperada calidez del resto de la película, esta puede ser la mejor decisión, desde un punto de vista argumental, que ha podido tomar Cordero. El hecho de que no sepamos lo que va a pasar con Ángel o con Salvador tras los créditos le añade otra capa de realismo a esta singular historia. Como si se tratará de dos amigos con los que hemos perdido contacto luego de algún tiempo.

Personajes

Esta es, quizás, el área más fuerte de la película. Como mencionábamos anteriormente, una historia como la de Ratas, Ratones, Rateros ya se ha contado antes, por lo que, para resaltar entre sus semejantes, los personajes tienen que ser aún más memorables que la trama en sí misma.

La dinámica familiar entre Ángel y Salvador es fantástica: un amor filial que progresivamente desciende hacia el más profundo desprecio. De algún modo, Salvador se ve a sí mismo reflejado en Ángel, a pesar de que ambos personajes tienen una moral completamente diferente.

Ángel es, por naturaleza, un muy mal tipo; sin embargo, el criminal de profesión pretende ser amable y hasta generoso con su familia y allegados. Por otro lado, Salvador, quien tiene fuertes valores familiares (aunque él no lo sepa) tiene que pretender ser ruin para sorprender a su primo y acoplarse mejor con su grupo de amigos.

Dos personajes que juntos conforman un Ying y Yang fascinante y que, mediante las más pequeñas acciones, influencian el mundo que los rodea.

Los demás personajes del relato, no solo aportan más colorido a la historia de Ratas Ratones Rateros, sino que cada uno sirve de ejemplo para las pequeñas tragedias que componen la realidad que Sebastián Cordero quiso plasmar en su película.

Incluso los personajes más aparentemente pequeños (como Johnny, uno de los matones que vemos al principio de la película) tienen una historia que contar.

Por supuesto, cabe destacar que el casting, en su inmensa mayoría, es de cinco estrellas. Carlos Valencia como Ángel es, sin lugar a dudas, la estrella del show. El ecuatoriano demuestra un dominio y un rango actoral excepcional, siendo capaz de adaptarse a la perfección al tono de la película.

La actuación de Marco Bustos como Salvador tampoco puede dejarse de lado. El crecimiento personal y la maduración de Salvador son el centro emocional de la película. Por esta razón, es más que adecuado que un actor tan joven como Bustos le haya dado vida a este personaje.

Características Técnicas

Ratas, Ratones, Rateros es una producción independiente ecuatoriana lanzada en 1999. Tengo que hacer énfasis en este dato, porque, de lo contrario, nadie creería que esta película tiene más de veinte años.

Gracias a una impecable dirección de fotografía a manos de Matthew Jensen –quien luego trabajarían en producciones de Hollywood como Wonder Woman–, y una excelente calidad de sonido, la película se siente tan vigente hoy como lo fue en 1999. Algunos detalles en la edición delatan la edad de la cinta, pero son fáciles de obviar gracias al atractivo del resto de la película.

Además de todo esto, cabe destacar la labor admirable de Sebastián Cordero por la preservación del material cinematográfico. El director ha sido responsable personalmente de subir una copia brillantemente remasterizada de la película a plataformas como Vimeo. De esta manera permite que este genial vistazo al cine latinoamericano pueda ser disfrutado por una audiencia masiva, tal y como lo merece. El hecho de que su director haya decidido ofrecer la película de manera gratuita en internet la hace aún mejor.

Esto sumado a la tremenda banda sonora que nos ofrece la hacen ideal para hacernos pasar un rato inolvidable. El film fue escaneado de una copia original en 35mm por la Cinemateca Nacional del Ecuador Ulises Estrella (Casa de la Cultura Ecuatoriana). Posteriormente recibió una corrección de color que estuvo a cargo de Sebastián Benalcázar. En palabras del propio Sebastián Cordero:»los rayones y el deterioro de la copia fueron dejados iguales, ya que me gustó cómo se veían. Con el tiempo aprecio cada vez mas las imperfecciones y el desgaste del material fílmico.»

Y para terminar os dejamos con su banda sonora:

Disfrúten y compartan esta joya!

 

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